Las operaciones científicas de arranque y parada, junto con un mantenimiento de parada adecuado a largo plazo, desempeñan un papel vital para prolongar la vida útil de los compresores de refrigeración y garantizar el funcionamiento estable de los sistemas de refrigeración industrial. El desgaste de los componentes, las fugas de refrigerante y otras fallas a menudo son causados por una operación inadecuada y un mantenimiento insuficiente durante el apagado, lo que aumenta los costos de mantenimiento e impacta el funcionamiento normal de los proyectos de almacenamiento en frío y enfriamiento industrial.
Antes de la puesta en marcha se debe comprobar lo siguiente:
- La tensión de alimentación (asegurándose de que esté dentro del ±5% de la tensión nominal) y la firmeza de las conexiones eléctricas para evitar un mal contacto.
- El nivel de aceite del compresor (manteniéndolo entre las marcas superior e inferior de la mirilla de aceite).
- La presión del refrigerante (la presión de succión debe ser de 0,3 a 0,5 MPa, la presión de descarga debe ser de 1,2 a 1,5 MPa).
Después de confirmar que todos los parámetros son normales, arranque el compresor sin carga y ajuste gradualmente la carga al valor nominal dentro de 5 a 10 minutos para evitar daños por impacto al motor y las piezas mecánicas.
Para un apagado normal, primero reduzca la carga del compresor al mínimo, luego corte el suministro de energía después de que la unidad funcione inactiva durante 3 a 5 minutos para garantizar que el refrigerante se recupere completamente en el condensador.
En caso de apagado de emergencia debido a fallas, corte inmediatamente el suministro de energía, registre el fenómeno de la falla y realice una inspección exhaustiva antes de reiniciar para evitar daños secundarios.
Cabe señalar que se deben evitar los arranques y paradas frecuentes (más de 3 veces por hora), ya que esto acortará considerablemente la vida útil del compresor.
Para paradas de larga duración (más de 1 mes), las medidas generales de mantenimiento son cruciales:
- Recupere completamente el refrigerante del sistema hacia el condensador y cierre las válvulas de succión y descarga para evitar fugas de refrigerante.
- Drene el aceite lubricante en el compresor, limpie el tanque de aceite y el filtro y rellénelo con aceite lubricante nuevo que cumpla con las especificaciones (seleccionando aceite con grado de viscosidad ISO VG 46 en condiciones de temperatura normal).
- Limpie la superficie del compresor, el condensador y el evaporador y cubra la unidad con una cubierta antipolvo para evitar que entre polvo y humedad, lo que puede provocar la corrosión de los componentes metálicos.
También es indispensable una inspección periódica durante paradas prolongadas:
- Compruebe el ajuste de válvulas y conexiones de tuberías cada 2 semanas.
- Arranque el compresor en funcionamiento inactivo durante 10 a 15 minutos cada mes para garantizar la flexibilidad de las piezas mecánicas y evitar la oxidación.
Estas medidas de mantenimiento pueden disminuir efectivamente la tasa de fallas de los compresores de refrigeración después del reinicio y garantizar su funcionamiento estable en situaciones de refrigeración industrial.